Harry Potter

Harry Potter y su mundo pertenece unica y exclusivamente a J.K Rowling y a Warner Brothers, esta historia es sin fin de lucro.

Dedicado a todos ustedes que leen lo que yo tengo que contar.

Hola soy Arelis, autora del Fanfic: "19 y 2 años después" debido a problemas con Fanfiction no he podido actualizar los nuevos capítulos de "19 y 3 años después" La página no me lo permite. Es por eso que decidí abrir este blog y publicar por este medio.
Si ya leíste los capítulos he de decir que ahora estar corregidos y mejorados, se pueden leer otra vez y se han hecho algunos cambios para ser mas fiel al mundo de Harry Potter, en fin espero que me sigan leyendo.
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viernes, 15 de abril de 2011

19 y 3 años despues


Capitulo 1 La calle del Fénix No 777

La comunidad de Dumblendore era un lugar agradable para vivir, familias de magos pacíficos habitaban felices por sus limpias calles, era agradable escuchar a los jóvenes magos y niños que se divertían por sus estrechas avenidas ahora que se encontraban en un periodo de vacaciones. Algunos jugaban con el agua de una pequeña fuente ya que el verano había sido demasiado ardiente ese año, la madres de estos en ocasiones sacaban sus ollas y calderos para cocinar al intemperie, o servían frescas frutas para mitigar el calor que hacia. Todo parecía indicar que seria unas vacaciones tranquilas en el lugar. En especial la calle del Fénix en la casa No. 777, donde una pequeña lechuza de tono gris plata entraba ululando por la ventana del ático, una pequeña mano servia para que el ave aterrizara sobre esta. El animal estiro la pata para que le fuera desatado el mensaje tan importante que había protegido durante un largo trayecto, en recompensa recibió una frutilla seca, se esponjo feliz y fue posada en la perchera que estaba junto a un abanico que encantado se batía suavemente para refrescar el ático que servia como habitación, este no era muy grande, pero entraba mucha luz, había algunos decorados en tono verde con motivo de la casa de Slytherin del colegio Hogwarts, que contrastaban con los tonos amarillos y rojos que siempre había tenido. Algunas esferas estaban en la ventana junto con un móvil de las Arpías de Holliday, la cama se encontraba en el extremo, siendo el mueble que mas llamaba la atención por estar colgada con lazos del techo suspendido en el aire, lejos de la ventana, ya que a su dueña le atemorizaban los truenos, un pequeño tocador donde arreglarse, una alfombra azul en el piso, un silloncito donde algunos muñecos de la infancia reposaban y un escritorio de estudio como únicos muebles importantes. Al parecer a la dueña de la alcoba le gustaba dibujar y hacer extraños arreglos para decorar esta, como era verano, era tiempo de cambiar las cortinas y los motivos de arreglos como solía hacer cada cambio de estación, o por lo menos ahora que se encontraba en casa.

Lily Potter, enfundada en unos pantalones cortos y una camiseta de algodón se tiraba en su cama para leer los dos mensajes que Cenizas su lechuza le había logrado conseguir.-

-hiciste un excelente trabajo- dijo aventando otra fruta seca que atrapo con el pico la lechuza, que después de engullirlo se tapo su cabeza con el ala y comenzó a dormitar, habiendo hecho esto, Lily se dedico a desenrollar los mensajes.

El primero era de su primo o más bien recién adquirido primo William Evans, o Willo como ella le llamaba, hijo del primo de su padre, el gran Harry Potter, había sido fantástico que sus predicciones resultaran ciertas y que ellos estuvieran emparentados. Ya que Willo era el único hijo de Dudley Evans antes Dursley.

Prometieron que se verían en algún momento de las vacaciones y para suerte de ellos coincidía con el Mundial de quidditch y como sede seria Irlanda, era todo un hecho que se verían antes de ir al colegio.

- El otro mensaje era de Scorpius Malfoy, el hijo de Draco, el antiguo rival de Harry, cuando acudían al colegio de adolecentes. Ahora que Lily Luna Potter, también acudía al colegio Hogwarts y sorprendentemente en su primer año fue asignada a la casa Slytherin, después de un duro comienzo, Scorpius la había aceptado como amiga y ahora aunque la nota solo tuviera dos o tres palabras, por lo menos contestaba sus extensas cartas que ella le mandaba.

En esta solo decía:

Aun no lo se.

Me tiene muy ocupado

Lily suspiro y reviso el pequeño pergamino para ver si había algo mas escrito pero nada ni siquiera la preciosa firma del chico.

Una pequeña explosión se escucho en la primera planta de la casa, indicando que alguien había llegado, podría ser William ya que James y su padre habían ido desde temprano a casa del tío Dudley para recogerlo, lo extraño es que aun no habían regresado desde entonces. Lily por orden de su mama se había quedado para acomodar y arreglar su cuarto y equipaje, ya que no lo había hecho desde que regresara de la escuela.

Corrió a la primera planta para recibir al recién llegado, llevándose la decepción de encontrarse a su hermano Albus el segundo hijo de Harry y Ginny, de un mal talante.

El cabello de Albus había crecido bastante pareciendo una selva enredada, ya que por todas formas que se le quisiera acomodar, el cabello era indomable, igual que el del padre. Sus ojos verdes brillaron al encontrarse con los de color chocolate de su pequeña hermana y bufando subió las escaleras aventando un paquete al principio de ellas…

-¡No olvides tu traje de gala!- esta vez fue Ginny que cerrado la puerta entraba con pequeñas bolsas y otras enormes que la seguían, con un agite de varita y un aplauso de Kreacher el viejo elfo, todas comenzaron a acomodarse por si mismas.- ¡Me escuchaste Severus!- volvió a insistir, a lo que el joven como tromba bajo las escaleras, agarro el paquete de mal modo arrebatándosela al elfo quien ya la había tomado del suelo y subió azotando la puerta de su cuarto.

Una tasa Fría de Te.


Capitulo 17 Final

Una tasa Fría de Te.

-¿Noooooo, con Verity, te amarraste con Verity….?- se escuchaba en el despacho del director la fuerte voz de Fred que deambulaba de un lado a otro, su traslucida figura transparentaba algunos cuadros mientras seguía caminando por todo el despacho-

- pues así casarme, casarme pues no… verdad…- decía apenado Fred, rehuyendo la mirada severa de su madre, mientras todos lo miraban divertido…- pero… yo voy a ser papa muy pronto- dijo con orgullo, Fred lo miro cómplicemente y los dos terminaron riendo, aunque fuera como un fantasma, era agradable ver el alma de Fred riéndose con su gemelo, por su parte George se veía muy rejuvenecido y tenia nuevamente ese brillo en los ojos que antes había desaparecido…-

- pero a Verity se le safa un tornillo ¿no?-

-mira Gred lo que me digas de mi mujer me entra por un oído y me sale por…-

-huy no me digas que por el otro porque veo que ha hecho acto de desaparición-

-pero no tan grande como el que hiciste tu, estos 22 años, mira que estar espantando a niñitos del colegio-

-oh, debiste ver a los Slytherin cuando lo hacia, se ponían verdes del susto…-

-esos eran los colores de sus uniformes…-

-Oh, Muy cierto Feorge-


16. GRED


Capitulo 16. GRED

Ginny no lloro, ni grito, ni hizo expresión alguna, simplemente sentada, escuchaba las palabras que su esposo le decía, tomándola de las manos hincado frente a ella, trataba de explicarle la situación, ella escucho un gemido de Hermione que inmediatamente callo, también oyó el golpe seco que Ron le daba a la pared, volvió a sentir manos frías de de Harry y el sonido de su voz se apago.

-Ginny, Fred es el absorbedor, pero te prometo que haremos todo para liberarlo.- dijo Harry, repitiendo la frase, tratando de esperar alguna reacción de ella que rompiera el mutismo en el que se había sumergido.-

- Fred convertido en un absorbedor, esto matara a mi madre… y George, tenemos que liberarlo ya. 22 años, ya han pasado 22 años- dijo Ron algo nervioso e impaciente, Harry dejo de poner atención a Ginny y le dio la razón a su amigo, no pudiendo evitar el sentimiento de tristeza, todo este tiempo Fred sumido en la oscuridad del castillo-

-Si hubiera sabido, todos estos años, pensé que era Severus Snape, siempre espere que algo así pasara, pero nunca creí que Fred, todo este tiempo, el… todo este tiempo- balbuceo por lo bajo Harry, aun dolía recordar cuando esa pared exploto en aquella batalla y apago la vida de su cuñado.

- ¿que haremos entonces, avisaremos a la familia o trataremos este asunto nosotros?- Pregunto con duda en su voz Hermione.

- ¡No! Claro que no, hay que tratar de hacer las cosas nosotros, y darles la noticia cuando tengamos éxito- sugirió Ron- esto podría afectar demasiado a George y a nuestros padres, no es buena idea decirles-

Harry solo miro a su cuñado, por primera vez vio a Hermione no contradecir lo que Ron decía, viéndolo bien, no era tan mala idea, no tenían que preocupar a toda la familia con algo tan doloroso para ellos, podría afectar mucho a todos y provocar una conmoción en su cuñado y suegros, Tal vez Ron tenia razón, tal vez lograrían liberarlo sin hacer daño a todos. Harry volteo a ver a su esposa, como era su costumbre consultaba todas las desiciones con ella, pero lo que vio, lo inquieto. Ginny sentada en el sofá miraba a Ron, a Hermione y a el con tremendo enojo, ya no parecía contrariada, ahora lucia bastante conciente y no encontró la acostumbrada mirada de apoyo que ella le brindaba, simplemente seria los observaba con el cejo fruncido, viendo detenidamente a cada uno, el silencio que reinaba lo rompió de pronto-


15. El retrato del director Snape.


Capitulo 15. El retrato del director Snape.

Los pasillos en el castillo estaban tan silenciosos como cualquier castillo embrujado podría estar, con sus ruidos ambientales, los quejidos de sus fantasmas, algunos estruendos realizados por Pelees el poltergeist, que inquieto vagaba de aquí para allá, planeando las travesuras del día nuevo. Lo que Peeves no se había enterado era de que uno de los pasillos no estaba solo esa noche, el que conducía hacia las mazmorras en dirección a la sala común de Slytherin tenia a caminantes nocturnos.

Ginny había llegado al llamado de Hermione quien se había enterado de lo que había pasado en el castillo, avisada por los Elfos.

Un segundo ataque hacia otro alumno de Hogwarts, eso había sido imperdonable, el ministerio tendría que intervenir para proteger el futuro del mundo mágico que significaban los alumnos.

El Director Narcisus las había recibido con toda calma y pidió a Ginny que llevara a Scorpius y Lily salvos y sanos, que mejor que la madre y tía de uno de los dos estudiantes, para acompañarlos y asegurarse de que llegaran a salvo.

Para opinión de Hermione, el director lucia demasiado tranquilo con la situación, ese hombre a diferencia de Dumblendore la exasperaba de sobremanera. Siempre luciendo con esa encantadora sonrisa de aquí no pasa nada, pero si algo realmente malo podría estar pasando en Hogwarts, el parecía no estar enterado, ni hacer nada para detener la desgracia.

Lily se había dado por vencida y después de algunas pociones relajantes, se quedo a protestas completamente dormida. Ted acostumbrado a llevar siempre en brazos no dudo en cargarla a su espalda y acompañando a las dos mujeres, emprendieron el camino a la sala de los Slytherins, muy atinado que un auror para proteger a la esposa y cuñada del jefe de aurores.

Cáp. 12 NAVIDADES EN LA MADRIGUERA…


Cáp. 12 NAVIDADES EN LA MADRIGUERA…

Harry toco el timbre y miro un poco incomodo el lugar, la misma casa, la misma calle, el mismo jardín, lo único diferente es que todo lo cubría la nieve, había pasado tantos años, que olvidaba que Privet Drive a pesar de todo, podía lucir como un lugar agradable, así cubierta toda de blanco, miro la ventana, parecía que nadie estaba a pesar de que las luces se encontraban encendidas… regreso su mirada al auto donde Ginny y sus otros dos hijos lo miraban atentos, entonces la pequeña a su lado volvió a tocar el timbre impaciente, primero todo siguió en silencio pero después se escucharon unos pasitos bajando a tropel las escaleras, acompañado de un- ¡ya voy… espere un segundo…!- la pelirroja reconoció inmediatamente la voz de William y se removió emocionada junto a su padre… -

-¡Willo soy yo!- grito… ansiosa, esperando ya ver la cara de sorpresa de su amigo…

-¿¡LILY!- Se escucho detrás de la puerta…seguido de un- ¡DIABLOS!- para luego oír como se retiraban los cerrojos y la puerta se abría, ahí detrás de ella, estaba un chico de 11 años, todo sorprendido y apenado, mirándolos con increíbles ojos verdes. Harry por primera vez comprendió lo que las personas que conocieron a su madre querían decir cuando se referían a que tenia los ojos de Lily Evans… el niño poseía esos enormes ojos verde esmeralda que también el tenia, llevaba el cabello alborotado rojo oscuro igual al de su hija, se fijo en la vestimenta del niño llevaba pantalones de mezclilla con un suéter a rayas… andaba en calcetines impecablemente limpios a pesar de andar con ellos por toda la casa, su rostro se parecía tanto al de las fotos de Lily Evans que el ojiverde no pudo evitar sentir algo de envidia ya que ese niño parecía mas hijo de la desaparecida bruja que el mismo-

- Lily ¿Qué haces aquí?- dijo desde la puerta el chiquillo-


11 Nº 4 DE PRIVET DRIVE


11 Nº 4 DE PRIVET DRIVE

Después del partido de quidditch la algarabía se había terminado y Noviembre transcurrió sin percance alguno, los alumnos entusiastas se preparaban para regresar a sus casas por vacaciones de navidad.

James Potter había seguido sus clases de pociones teniendo de compañera a la temperamental Sian Backer, el joven no lograba entenderla ya que ella podía ser de lo mas cambiante, siendo amable y encantadora en clases, pero cuando el trataba de hablarle fuera del aula, se volvía agresiva y no permitía que le dirigiera la palabra, Oscar con su lengua ya recuperada, también había pedido disculpas a la Huffelpuff, cosa que ella pareció agradarle, pero no por eso lo trato mejor, también daba el mismo trato que a James. Al único que parecía tolerar era a Jonathan, sus respuestas hacia el eran amables fuera y dentro de clases. Sian era una bruja muy talentosa y hábil casi en todas las clases en las que compartían juntos, el prefecto de Gryffindor sintió cierta rivalidad por ella al notar que siempre le ganaba las respuestas y los puntos para su casa, convirtiéndose desde ese momento y en adelante, todas las clases eran una enfrenta personal con la prefecta inestable de Huffelpuff.

Por otro lado Albus estaba mas que feliz, Cole Thompson se tendría que retirar forzosamente esa temporada debido a las fuertes lesiones que había sufrido en la cabeza ya que la Bludger casi se la partía en dos, pero eso no era lo que mantenía Feliz al Gryffindor si no que su mejor amigo Terry regresaría después de las vacaciones de navidad y Oscar ya le había garantizado el puesto de cazador a el, en si era una pena haber perdido a Cole, pero la realidad es que su mejor amigo volaría junto con el de nuevo… el segundo hijo de Harry había recuperado su carácter sensato y optimista, dejando atrás la histeria en la que se convertía cuando se acercaba un partido de quidditch… ahora que faltaba un cazador, James en las practicas ayudaba al equipo, era cierto que mantener su mente ocupada de las peleas constantes con Sian Backer lo habían relajado y hasta se permitía de nuevo montar la escoba…

Tal vez. Con un poco de suerte quisiera jugar de nuevo en el equipo… eso seria mejor que nada…

Con pensamiento optimista Albus se levanto y se dirigió a reunirse con su hermano y Hugo en la sala común, para después pasar por Lily y Rose acudiendo con Hagrid donde escogerían el árbol que adornaría la sala de su casa…

sábado, 26 de marzo de 2011

19 y 2 años despues...




No era una mañana común en la estación King cross, a punto de reventar su capacidad de usuarios ese día, el caos gobernaba cada rincón de sus instalaciones, carritos de un lado al otro, viniendo y trayendo. Muggles y magos revueltos entre ellos, los primeros como siempre ignorantes de lo que les acontecia, ni siquiera imaginaban la causa tanta saturación esa mañana. La razón no era otra mas que el empiezo de clases de la comunidad mágica.

La amabilidad entre las personas se había desvanecido y los niveles de poca tolerancia subían, las personas muggles estaban tan ocupadas de tratar de llegar a su destino que nunca observaron la peculiar forma de vestir de muchos de los usuarios de la estación ese día y mucho menos cuando esta peculiar gente se desvanecía en la pared de el anden 9 en definitiva este día no era nada normal.

En uno de los pasillos tres carritos iban siendo empujados con gran premura para alcanzar el ya conocido andén 9 y ¾. Dos de los tres carros se adelantaron rapidamente, iban repletos de maletas, baúles y en la cima dos jaulas que en su interior llevaban unas lechuzas que ululaban molestas ante semejante trato y al parecer sus dueños iban del mismo mal humor que las aves…

-¡Es tu culpa Al! Todo por quedarte viendo el partido de quidditch con papa tan noche, mamá les había dicho que teníamos que madrugar, pero nooooo, el vicio innecesario al juego no pudo despegar tu inexistente trasero del sillón.- Reclamo molesto el hijo mayor de los Potter mientras esquivaba hábilmente a un muggle distraído que se agacho a recoger un periódico, causando que por poco lo atropellara con su carrito.

James Potter se había convertido en todo un joven adolescente de quince años, alto y delgado de cabellos indomables y porte elegante, acompañado de unos redondos lentes que le daban un aire despreocupado, intelectual y atractivo a su aspecto.

- ¡Ahora ve, es tardísimo!- Reclamo con un bufido al segundo conductor que empujaba con igual o peor humor su carro para equipaje

- ¡No me culpes que tú no tengas la capacidad de sentir la pasión por el deporte!-

Respondió su hermano menor Albus Potter en defensa. Al también había crecido, no tan alto como James pero si mas alto que su padre cuando tenia esa edad y a decir verdad lucia exactamente igual que cuando el tenia la edad 13 años, aunque a diferencia de el, heredo la buena vista de buscador de su madre y por lo tanto no necesitaba usar lentes.

La timidez del primer día de ingreso a Hogwarts había quedado hace mucho tiempo atrás, tomando la valentía y seguridad de todo un Gryffindor como le había dicho el sombrero cuando lo envió a esa su orgullosa casa en su ceremonia de inicio en Hogwarts. Aunque su padre le había dicho que no importaba en que casa fuera seleccionado, aun podía ver ese brillo en los ojos de este cuando lo felicito por haber entrado a la misma casa que el, con este pensamiento miro despectivamente a James y volvió a arremeter contra su hermano.

-No es mi problema que te hayas vuelto un aburrido despues de tu segundo año en Hogwarts, ni que ya no vibres con la velocidad de una escoba Ráfaga Llameante o que no aprecies la elegante virada de un amago de Browski hecha de un veterano como Oliver Wood en una clásica Saeta de fuego y que la única adrenalina que sientas últimamente es cuando te la pases acicalándote en el espejo como un gato tratando de arreglar tu causa perdida que llevas en la cabeza. Además Papá insistió mucho para que me quedara a ver el juego. No iba a desaprovechar el repentino brote buen humor de nuestro padre, dado que estas semanas esta con el humor de un genuino cola cuerno húngaro- Justifico Albus, James lo miro con expresión fastidiada... No quería dar explicaciones de su antipatía por el quidditch y se concentro mejor en el tema del cambio de humor de su padre.

-Es cierto, solo falta que eche fuego por los ojos,- sonrió James y pensó en voz alta. -Ha estado irritable desde el día que salimos de madame Malkins – Su comentario era casi para si mismo como una reflexión pero sus pensamientos fueron interrumpidos nuevamente por su hermano.