Harry Potter

Harry Potter y su mundo pertenece unica y exclusivamente a J.K Rowling y a Warner Brothers, esta historia es sin fin de lucro.

Dedicado a todos ustedes que leen lo que yo tengo que contar.

Hola soy Arelis, autora del Fanfic: "19 y 2 años después" debido a problemas con Fanfiction no he podido actualizar los nuevos capítulos de "19 y 3 años después" La página no me lo permite. Es por eso que decidí abrir este blog y publicar por este medio.
Si ya leíste los capítulos he de decir que ahora estar corregidos y mejorados, se pueden leer otra vez y se han hecho algunos cambios para ser mas fiel al mundo de Harry Potter, en fin espero que me sigan leyendo.
Mostrando entradas con la etiqueta Lily Luna Potter. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lily Luna Potter. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de abril de 2011

Capitulo 2 La niebla…


Capitulo 2 La niebla…

Y bien, pues se ha decidido entonces- decía enérgicamente Hermione mientras llevaba cargada el asa de una enorme canasta los trozos de las recién cortadas calabazas, la otra asa la llevaba Ron quien ya saboreaba el pie de calabaza que pronto devoraría.- Ginny preparara la cena esta noche-

-Muy bien chicos ¿Qué quieren para cenar? ¿Un estofado de piernas de jabalí y zetas? O ¿Un estofado de piernas de jabalí y zetas?- pregunto Ginny de forma animada mientras blandía la varita y se colocaba el mandil-

-oh pues a mi me gustaría algo de riñones rellenos de alubias, pero semi crudas…- sugirió Bill, tratando de convencer a los demás…-

- No, no, no, ¿que les parece algo de albóndigas de pan, rellenas de patatas y carne? eso seria muy apetitoso- Esta vez era George quien aportaba la sugerencia al menú, atrás de él, Fred asentía, mientras producía un aire helado que refrescaba a Verity a quien la temperatura le subía por los últimos meses del embarazo.

-ah decir verdad yo prefiero unas piernas de ternera asadas en leña de sauce, estamos acampando y…- comenzó a decir Ron.

-creo que no me han entendido- interrumpió Ginny otra vez- eh dicho ¿quieren un estofado de piernas de jabalí o un estofado de piernas de jabalí? ¿Que deciden?- la forma detrás de esa siniestra sonrisa, hizo que todos sintieran un escalofrío tremendo, la pelirroja mujer blandía su varita en forma amenazadora-

-eh, hablo por todos cuando creo que es convenientemente razonable que elijamos la apetitosa y suculenta opción de tomar la sugerencia de Ginny- todos miraron a Fred que seguía asistiendo a Verity en forma traslucida y entonces asintieron vigorosamente-

-si, el estofado de piernas de jabalí y zetas se oye tentador, ejem… verdad George- Bill buscaba apoyo en sus hermanos quienes comenzaron a elogiar la buena selección de Ginny para el platillo de esa noche…-

-oh que bueno que todos estemos de acuerdo…- y sin decir mas se adentro a la compacta cocina para preparar el platillo-

- la casa ah quedado lista y habitable para esta noche, ya no habrá el peligro de quedarnos encerrados. Muero de hambre ¿Qué cenaremos?- Harry acababa de entrar a la casa, se había quedado junto con Kreacher a revisar los amarres y encantamientos de la recién instalada casa.

-¡Ah! pues la dictadora "sugirió" Estofado de piernas de Jabalí y zetas- dijo Ron, imitando con voz aguda a Ginny con tono mal humorado-

- ¿En serio? ¡fantástico! porque le había dicho en la tarde que tenia un antojo bárbaro de que preparara ese platillo- los cuatro hermanos se miraron, entendiendo que Harry había sido el de "la sugerencia", adivinando sus pensamientos, Hermione se sentó entre ellos murmurando disimuladamente- ni lo piensen Weasley's, Ginny solo complace un antojo de Harry - parándose después y metiéndose a la cocina junto con Harry para ayudar en el preparado-

-¡Harry que bueno que llegaste! ¿Puedes creer que todos querían el estofado que tu me pediste?- desde la cocina los 4 hermanos, escucharon la cantarina voz de su siniestra y manipuladora hermana menor, mirándose unos a otros-

-No se ustedes pero… ¿Han notado que Harry Potter es sobreprotegido por esas mujeres?- comento George, a lo que tristemente todos asintieron cuando vieron como la señora Weasley le daba a probar un pedazo del recién salido pie de calabaza, a su vez que le regalaba un ligero cariñito en la mejilla con su mano, mientras el hombre le daba un mordisco con ganas a su postre.-

-definitivamente algo tienen las féminas Weasley con los de ojos verdes- término diciendo Fred-

Adentrándose al Bosque, Oscar recogía varios trozos de maderas que no estaban húmedos, a su lado James los metía en el saco-

-mira Willo aquí hay otro- Lily con animo buscaba de los troncos mas secos que encontraba- y aquí hay otro grande y otro. La abuela estará muy contenta.

-Si mira aya hay una pila acomodada, que suerte- esta vez William corrió hacia la montaña de troncos, los dos chiquillos corrieron, Will se adelanto un poco. Lily miro otros troncos que habia a unos metros de ellos y que parecían perfectos-

- te lo digo, Jonathan esta de viaje con Joan en los Alpes. Mira que perderse los mundiales por la Rojo, eso si que debe llamarse perdido por el amor- dijo Oscar con tono jovial, mirando la reacción de James, quien sin inmutarse contesto.

- Oh, pues que interesante, digo esta bien ¿no?. Bueno hay que darnos prisa, esta anocheciendo y ya no tardaran en ocupar esta leña… ¿Will como vas?- pregunto sin continuar la conversación sobre sus otros dos compañeros.

-¡James mira encontramos! ¿Lily…?- William volteo a los lados pero no vio a la niña por ningún lado, a su alrededor solo podía verse la niebla y la bruma que surgían del interior del bosque

19 y 3 años despues


Capitulo 1 La calle del Fénix No 777

La comunidad de Dumblendore era un lugar agradable para vivir, familias de magos pacíficos habitaban felices por sus limpias calles, era agradable escuchar a los jóvenes magos y niños que se divertían por sus estrechas avenidas ahora que se encontraban en un periodo de vacaciones. Algunos jugaban con el agua de una pequeña fuente ya que el verano había sido demasiado ardiente ese año, la madres de estos en ocasiones sacaban sus ollas y calderos para cocinar al intemperie, o servían frescas frutas para mitigar el calor que hacia. Todo parecía indicar que seria unas vacaciones tranquilas en el lugar. En especial la calle del Fénix en la casa No. 777, donde una pequeña lechuza de tono gris plata entraba ululando por la ventana del ático, una pequeña mano servia para que el ave aterrizara sobre esta. El animal estiro la pata para que le fuera desatado el mensaje tan importante que había protegido durante un largo trayecto, en recompensa recibió una frutilla seca, se esponjo feliz y fue posada en la perchera que estaba junto a un abanico que encantado se batía suavemente para refrescar el ático que servia como habitación, este no era muy grande, pero entraba mucha luz, había algunos decorados en tono verde con motivo de la casa de Slytherin del colegio Hogwarts, que contrastaban con los tonos amarillos y rojos que siempre había tenido. Algunas esferas estaban en la ventana junto con un móvil de las Arpías de Holliday, la cama se encontraba en el extremo, siendo el mueble que mas llamaba la atención por estar colgada con lazos del techo suspendido en el aire, lejos de la ventana, ya que a su dueña le atemorizaban los truenos, un pequeño tocador donde arreglarse, una alfombra azul en el piso, un silloncito donde algunos muñecos de la infancia reposaban y un escritorio de estudio como únicos muebles importantes. Al parecer a la dueña de la alcoba le gustaba dibujar y hacer extraños arreglos para decorar esta, como era verano, era tiempo de cambiar las cortinas y los motivos de arreglos como solía hacer cada cambio de estación, o por lo menos ahora que se encontraba en casa.

Lily Potter, enfundada en unos pantalones cortos y una camiseta de algodón se tiraba en su cama para leer los dos mensajes que Cenizas su lechuza le había logrado conseguir.-

-hiciste un excelente trabajo- dijo aventando otra fruta seca que atrapo con el pico la lechuza, que después de engullirlo se tapo su cabeza con el ala y comenzó a dormitar, habiendo hecho esto, Lily se dedico a desenrollar los mensajes.

El primero era de su primo o más bien recién adquirido primo William Evans, o Willo como ella le llamaba, hijo del primo de su padre, el gran Harry Potter, había sido fantástico que sus predicciones resultaran ciertas y que ellos estuvieran emparentados. Ya que Willo era el único hijo de Dudley Evans antes Dursley.

Prometieron que se verían en algún momento de las vacaciones y para suerte de ellos coincidía con el Mundial de quidditch y como sede seria Irlanda, era todo un hecho que se verían antes de ir al colegio.

- El otro mensaje era de Scorpius Malfoy, el hijo de Draco, el antiguo rival de Harry, cuando acudían al colegio de adolecentes. Ahora que Lily Luna Potter, también acudía al colegio Hogwarts y sorprendentemente en su primer año fue asignada a la casa Slytherin, después de un duro comienzo, Scorpius la había aceptado como amiga y ahora aunque la nota solo tuviera dos o tres palabras, por lo menos contestaba sus extensas cartas que ella le mandaba.

En esta solo decía:

Aun no lo se.

Me tiene muy ocupado

Lily suspiro y reviso el pequeño pergamino para ver si había algo mas escrito pero nada ni siquiera la preciosa firma del chico.

Una pequeña explosión se escucho en la primera planta de la casa, indicando que alguien había llegado, podría ser William ya que James y su padre habían ido desde temprano a casa del tío Dudley para recogerlo, lo extraño es que aun no habían regresado desde entonces. Lily por orden de su mama se había quedado para acomodar y arreglar su cuarto y equipaje, ya que no lo había hecho desde que regresara de la escuela.

Corrió a la primera planta para recibir al recién llegado, llevándose la decepción de encontrarse a su hermano Albus el segundo hijo de Harry y Ginny, de un mal talante.

El cabello de Albus había crecido bastante pareciendo una selva enredada, ya que por todas formas que se le quisiera acomodar, el cabello era indomable, igual que el del padre. Sus ojos verdes brillaron al encontrarse con los de color chocolate de su pequeña hermana y bufando subió las escaleras aventando un paquete al principio de ellas…

-¡No olvides tu traje de gala!- esta vez fue Ginny que cerrado la puerta entraba con pequeñas bolsas y otras enormes que la seguían, con un agite de varita y un aplauso de Kreacher el viejo elfo, todas comenzaron a acomodarse por si mismas.- ¡Me escuchaste Severus!- volvió a insistir, a lo que el joven como tromba bajo las escaleras, agarro el paquete de mal modo arrebatándosela al elfo quien ya la había tomado del suelo y subió azotando la puerta de su cuarto.

sábado, 26 de marzo de 2011

19 y 2 años despues...




No era una mañana común en la estación King cross, a punto de reventar su capacidad de usuarios ese día, el caos gobernaba cada rincón de sus instalaciones, carritos de un lado al otro, viniendo y trayendo. Muggles y magos revueltos entre ellos, los primeros como siempre ignorantes de lo que les acontecia, ni siquiera imaginaban la causa tanta saturación esa mañana. La razón no era otra mas que el empiezo de clases de la comunidad mágica.

La amabilidad entre las personas se había desvanecido y los niveles de poca tolerancia subían, las personas muggles estaban tan ocupadas de tratar de llegar a su destino que nunca observaron la peculiar forma de vestir de muchos de los usuarios de la estación ese día y mucho menos cuando esta peculiar gente se desvanecía en la pared de el anden 9 en definitiva este día no era nada normal.

En uno de los pasillos tres carritos iban siendo empujados con gran premura para alcanzar el ya conocido andén 9 y ¾. Dos de los tres carros se adelantaron rapidamente, iban repletos de maletas, baúles y en la cima dos jaulas que en su interior llevaban unas lechuzas que ululaban molestas ante semejante trato y al parecer sus dueños iban del mismo mal humor que las aves…

-¡Es tu culpa Al! Todo por quedarte viendo el partido de quidditch con papa tan noche, mamá les había dicho que teníamos que madrugar, pero nooooo, el vicio innecesario al juego no pudo despegar tu inexistente trasero del sillón.- Reclamo molesto el hijo mayor de los Potter mientras esquivaba hábilmente a un muggle distraído que se agacho a recoger un periódico, causando que por poco lo atropellara con su carrito.

James Potter se había convertido en todo un joven adolescente de quince años, alto y delgado de cabellos indomables y porte elegante, acompañado de unos redondos lentes que le daban un aire despreocupado, intelectual y atractivo a su aspecto.

- ¡Ahora ve, es tardísimo!- Reclamo con un bufido al segundo conductor que empujaba con igual o peor humor su carro para equipaje

- ¡No me culpes que tú no tengas la capacidad de sentir la pasión por el deporte!-

Respondió su hermano menor Albus Potter en defensa. Al también había crecido, no tan alto como James pero si mas alto que su padre cuando tenia esa edad y a decir verdad lucia exactamente igual que cuando el tenia la edad 13 años, aunque a diferencia de el, heredo la buena vista de buscador de su madre y por lo tanto no necesitaba usar lentes.

La timidez del primer día de ingreso a Hogwarts había quedado hace mucho tiempo atrás, tomando la valentía y seguridad de todo un Gryffindor como le había dicho el sombrero cuando lo envió a esa su orgullosa casa en su ceremonia de inicio en Hogwarts. Aunque su padre le había dicho que no importaba en que casa fuera seleccionado, aun podía ver ese brillo en los ojos de este cuando lo felicito por haber entrado a la misma casa que el, con este pensamiento miro despectivamente a James y volvió a arremeter contra su hermano.

-No es mi problema que te hayas vuelto un aburrido despues de tu segundo año en Hogwarts, ni que ya no vibres con la velocidad de una escoba Ráfaga Llameante o que no aprecies la elegante virada de un amago de Browski hecha de un veterano como Oliver Wood en una clásica Saeta de fuego y que la única adrenalina que sientas últimamente es cuando te la pases acicalándote en el espejo como un gato tratando de arreglar tu causa perdida que llevas en la cabeza. Además Papá insistió mucho para que me quedara a ver el juego. No iba a desaprovechar el repentino brote buen humor de nuestro padre, dado que estas semanas esta con el humor de un genuino cola cuerno húngaro- Justifico Albus, James lo miro con expresión fastidiada... No quería dar explicaciones de su antipatía por el quidditch y se concentro mejor en el tema del cambio de humor de su padre.

-Es cierto, solo falta que eche fuego por los ojos,- sonrió James y pensó en voz alta. -Ha estado irritable desde el día que salimos de madame Malkins – Su comentario era casi para si mismo como una reflexión pero sus pensamientos fueron interrumpidos nuevamente por su hermano.