
9 QUIDDITCH
Rose Weasley despertó temprano aunque el sol aun no salía y su despertador no sonaba, eso era normal ya que la chica de cabellos castaños siempre tenia la costumbre de levantarse mucho mas temprano que los demás para prepararse, dejando todo listo y prevenido, para el día de clases.
Era un día algo frío por el abandono del otoño y la bienvenida del invierno. Por lo que tomo inmediatamente su bata para cubrirse sus pijamas y salio de la tibia cama amarrándose con una liga su alborotado cabello que había heredado de Hermione-
Tomo túnicas limpias de su baúl y se vio en el espejo de la cómoda de mármol que tenia frente a ella donde ponía todos sus artículos personales.
-Mi cabello es un desastre- dijo sueñenta y tomando una pomada alisadora, camino hasta al baño y se metió dentro de este por unos 30 minutos saliendo ya lista y fresca, cambiada con las túnicas escolares impecables, con un cabello liso y brilloso como a ella le gustaba llevarlo… se acerco a la cama de caoba pintada de blanco con cortinas azules de su mejor amiga, como era ritual cada mañana, ella la despertaba ya que la pelirroja tenia el sueño muy pesado y era una tarea que Rose se había auto impuesto-
-Meredith ya levántate es hora de que te bañes- dijo la castaña, pero cuando abrió los suaves doseles azul cielo de la cama de la chica, nadie se encontraba en ella…
-Seguro ¿Qué no quieres que te acompañemos hasta la sala común? Por supuesto que conocemos el camino…- ofreció Ginny Potter a su hijo que ya tenia una hora que había despertado con un buen semblante-
-No mama, estoy bien en serio- contesto James tratando de sonreírle a su madre que en ese momento le aplacaba los cabellos- mmm que cabello tan necio, como el del padre.